jueves, 25 de mayo de 2017

El sueño de los justos






“Y el mayor bien es pequeño:

que toda la vida es sueño,

y los sueños, sueños son”.

- Calderón de la Barca -



Es justo, valiendo la redundancia, que el justo sueñe.  Soñar, aparte de necesario, es muchas veces imprescindible. No la ensoñación del bobalicón que mira la luna mientras no se percata de que le están robando la cartera. Cuando ya se lo han llevado casi todo que no nos quiten también la capacidad de soñar. Los flamencos de Utrera sueñan con Lebrija y los de Lebrija viven soñando con Utrera. Sueña el pato silvestre con ayudar en el aire a la cigüeña que porta niños en su pico. Soñando está el enamorado con pillar a su amante al resguardo de un pajar.  Sueña el enfermo con la salud perdida y sueña el verso suelta en verse atrapado amorosamente en un poemario. “Eres el triste palacio / donde cien príncipes soñaron con la gloria / donde cien reyes soñaron con el amor y se despertaron llorando”.  ¿Soñamos para eludir la realidad de realidades o para vivir con un plus sentimental? ¿Qué son las Artes y la Cultura más que una hermosa y palpable posibilidad de soñar?  Soñar, soñar, soñar....es gratis y, además, necesario. El sueño de los justos cruzando la barrera de los tiempos....”y los sueños, sueños son”.





Juan Luis Franco – Viernes  Día 26 de Mayo del 2017





miércoles, 24 de mayo de 2017

Extraños en un Bloque






Comparto vivienda dentro de un Bloque de 9 plantas (36 pisos) con el añadido de cuatro locales comerciales.  Con la mayoría de los vecinos me relaciono a través de los saludos de rigor al tomar el ascensor, en alguna reunión de comunidad o en algún breve encuentro callejero. Los Bloques de pisos, para lo bueno y lo malo, son una forma de vida donde prima el individualismo y la falta de sociabilidad. Tengo una cierta relación afectiva con siete u ocho vecinos de los llamados “antiguos del Bloque”.  Afortunadamente aquí todo gira en torno a las buenas costumbres y, a que negarlo, vivir bajo estas premisas me resulta bastante agradable.  Los que bien me conocen saben que la gran ilusión de mi vida hubiera sido terminar mis días allí donde transcurrió mi infancia y juventud pero, al final, las circunstancias imponen su férreo dominio. Por mi inveterada curiosidad recuerdo a un vecino que consiguió llamar poderosamente mi atención.  Este hombre ya algo mayor, de aspecto muy pulcro y de extremada educación, vivía solo y poco más ofrecía que los saludos protocolarios que marcan las reglas del civismo.  Sobre las ocho de la mañana solía bajar en chándal y daba un largo paseo por el parque aledaño. Luego antes de cambiarse de ropa subía a su casa y bajaba con un pincho y una gran bolsa recogiendo todos los desperdicios que la gente tiraba en los aledaños del Bloque. Después depositaba la bolsa en un contenedor y desaparecía del mapa.  Vivió entre nosotros unos tres años y un día desapareció tan fugaz como nos llegó. Su buzón de comunidad solo tenía el nombre del piso y ninguna alusión a la persona que lo ocupaba.  Nadie sabía como se llamaba y los vecinos de su planta me dijeron un día que dentro del piso se escuchaba una “música muy rara” (música de jazz para entendernos). De tarde en tarde lo visitaba una muchacha joven tan hermética como la persona a la que iba a ver.  ¿Quién era este hombre?  ¿De donde vino y hacia donde se fue?  Preguntas que no nacen del chismorreo sino de la curiosidad por desentrañar los vericuetos del alma humana. Por esas casualidades que la vida nos depara un Lunes Santo lo vi en la cola del besamanos del Señor de Sevilla.  Estaba acompañado de la muchacha que lo visitaba y de una niña de unos diez años de edad. Cuando se percató de mi presencia se acercó a saludarme cortésmente y se reincorporó a la fila. Extraños unidos en la Plaza de San Lorenzo.  La vida creando y despejando incógnitas.





Juan Luis Franco – Miércoles Día 24 de Mayo del 2017



martes, 23 de mayo de 2017

Volver, volver, volver......



Existen días en nuestras vidas que se nos presentan insípidos y carentes de acontecimientos dignos de ser tenidos en cuenta. Otros, sin embargo, vienen cargados de noticias que a la postre serán carne (con tomate) de tertulias en bares y centros de trabajo (para los que afortunadamente lo conserven todavía).  Este pasado domingo fue uno de esos días donde lo noticiable se adentró de sopetón en nuestra manera de pensar y sentir.  En lo político se celebraron las Primarias para ocupar la Secretaría General del PSOE. Como socialdemócrata converso y confeso (aunque sin militancia activa ni carnet de ningún partido a lo largo y ancho de toda mi vida) no podía dejar de interesarme por el desenlace de este proceso socialista donde, entre los tres candidatos, solo tenían posibilidades reales dos de ellos. Para muchos con los que estos días he tenido ocasión de cambiar impresiones estas dos opciones se debatían entre lo malo y lo peor. Sinceramente poco o nada me interesan los/as políticos/as “de laboratorio” que hacen de la política su única profesión y del –su- “Partido” una herramienta para lograr sus ¿legitimas? ambiciones personales. Tampoco los “aventureros” que cambian de opinión de la noche a la mañana y se dejan cortejar poniendo a la socialdemocracia española en las interesadas redes del “populismo”. Me lo decía mi añorado y recordado  abuelo Félix...”Niño, cuídate de las malas compañías que más vale solo que mal acompañao”. Los militantes socialistas han hablado de una manera absolutamente libre y democrática (excelente lección de libertad individual) y han elegido como Secretario General a quien ellos creen que mejor puede representar los intereses del socialismo español en horas tan extremadamente complicadas. La otra candidata a pesar de contar con el total beneplácito y apoyo de la “vieja guardia” (más vieja por obsoleta que guardia de saber guardar las esencias) y de una actuación, teñida de favoritismo por parte de la... (bueno, vosotros mismos), ha perdido clamorosamente. Su actuación en la noche de su descalabro fue absolutamente lamentable. Les habló a los allí congregados rodeada de no menos de catorce personas (un telón de fondo para corporativizar la derrota) y fue incapaz no solo de felicitar al ganador sino siquiera de citar su nombre (cosa, que en un gesto que le honra, si hizo Patxi López). Tengo la impresión de que estas dosis de soberbia política poco, o nada, van a ayudar para restañar las heridas abiertas en el Partido Socialista.  Pero, ¿y Andalucía? ¿Por qué en todos los frentes abiertos en este país siempre le toca “quedarse con los muertos” y retirar la  que no les sirve a los demás?  En fin, este domingo también pasaron otras cosas dignas de resaltarse.  El Madrid ganó la Liga (creo que es la treinta y tres).  Sampaoli se ha ido a su Argentina natal cantando el tango de Gardel....”Volver, volver, con la frente marchita” (no se olvide que ha dejado 72 puntos en el saco)  y, en lo personal,  ya dispongo de tres Lorenzo. Primero el de la Plaza donde reside Quien todo lo puede. Después, “uno de los nuestros” que nos ha llegado desde Mallorca para intentar arreglar el desastre verdiblanco y el otro es uno que llegará cuando, en agosto, las calores lleguen a su apogeo y un servidor cumpla 71 tacos.  Volver, lo que se dice volver, todos y todas terminan volviendo.


Juan Luis Franco – Martes Día 23 de Mayo de 2017


lunes, 22 de mayo de 2017

La felicidad



“La felicidad es la capacidad de

hacer el mayor bien posible

y el menor mal consciente”

- Enrique Rojas –



La felicidad es algo que justifica plenamente la existencia humana. La buscamos de todas las maneras posibles y casi siempre se nos muestra en exceso esquiva. Planeamos el futuro –nuestro futuro- para luego, con el paso del tiempo, comprender que era el futuro –nuestro futuro- quien nos planeaba a nosotros.  Pero la grandeza humana consiste prioritariamente en su capacidad de reinventarse en cada tropiezo y volver a la senda que nos haga felices. Una felicidad solidariamente compartida y siempre alejada de un egoísmo personal que nos lleva del vacío a la nada. Son felices los buenos lectores cuando consiguen terminar una novela que durante días los ha tenido palpitando de emociones. Los melómanos lo son cuando consiguen atrapar en el aire las notas de una soñada melodía. Las buenas personas que se sienten felices ayudando a quienes más lo necesitan.  Es feliz el amante que se ve ampliamente correspondido. Lo es el padre o el abuelo que ve a sus retoños criarse en paz y armonía con la vida y sus circunstancias.  Son felices los amigos que se reencuentran con el paso de los años y sienten viva la llama de su amistad. La vida es dura por su propia naturaleza y son los momentos de felicidad los que nos redimen ante las adversidades. Las sociedades de consumo están pensadas y planificadas para que la gente encuentre la felicidad comprando objetos y cosas que muchas veces poco o nada necesitan. Llegamos a la vejez con la extraña sensación de haber dejado cosas importantes por realizar y haber hecho otras fácilmente prescindibles. No pasa nada, afortunadamente nadie es perfecto.  Si nos hemos emocionado escuchando una canción; ante la risa de un niño o la sonrisa de un anciano; viendo una puesta de sol o sintiendo a Dios bajo un manto de estrellas hemos estado vivos. Si esa emoción llegó al limite cuando nos nació nuestro primer hijo o un día pronunciamos un dudoso e incierto...”Hasta que la muerte nos separe” la felicidad no habrá pasado de largo.  La vida es una lucha perdida donde siempre gana el tiempo. Ser felices y hacer felices a los demás se nos presenta como la meta más noble a la que podemos aspirar.  Haz el bien y, a ser posible,  mirando a quien. 





Juan Luis Franco – Lunes Día 22 de Mayo del 2017



viernes, 19 de mayo de 2017

No, no era esto






“Cuando los gobiernos temen a la gente, hay

libertad. Cuando la gente teme al gobierno, hay

tiranía”

- Thomas Jefferson -



Tres son los conceptos que utiliza la RAE para definir el término “tiranía”: 1. “Gobierno ejercido por un tirano (dictadura). 2. “Abuso o imposición en grado extraordinario de cualquier poder, fuerza o superioridad” y 3. “Dominio excesivo que un afecto o pasión ejerce sobre la voluntad”. Eliminemos el primer apartado por razones obvias y concretemos con sinceridad cuantos casos se dan en nuestro país en el segundo y tercero. Tiranía y Libertad siempre han sido conceptos antagónicos. Hoy, más que nunca, los aspectos tiránicos se disfrazan en no pocas ocasiones con el ropaje de una falsa democracia. Miremos a nuestro alrededor y comprobaremos cientos de casos donde la tiranía aflora de distintas formas y maneras.  Vivimos casi de prestado en una sociedad donde las libertades siempre les son ninguneadas al común de los mortales.  Nos “dejan” ser libres a condición de que no usemos esa libertad para enfrentarla a sus continuos abusos. Hoy, más que nunca, interesan los rebaños domesticados donde ellos, los pastores, nos lleven al redil de la gente pusilánime. Siempre quieren que fijemos nuestra vista y objetivos en el futuro para así manipular el pasado y disfrazar el presente. Hablan del Paro como un dato macroeconómico y nunca del drama personal de personas que tienen nombres y apellidos. Provocan las crisis a través de la rapiña y luego se la hacen pagar a la gente más desfavorecida. Los vemos pelearse como lobos por sillones y cargos mientras nos “argumentan” que todo lo hacen pensando en nuestro bienestar. Vale que tengamos que vivir envueltos en el ropaje de la mentira pero que no nos vean satisfechos de lo bien que nos sienta esta ropa. Gracias a Dios y, sobre todo, a hombres y mujeres que se dejaron en el camino más de media vida tenemos Democracia, Monarquía y Constitución. ¿Eso era todo? ¿Tener y no poseer? ¿Conceptos vacíos de contenidos? ¿Para cuando el trabajo digno y las condiciones de vida dignas? ¿Dónde termina el ayer y empieza el mañana para muchos españoles/as? ¿Cuándo lo justo y lo legal caminarán cogidos de la mano? ¿Cuándo tienen previsto que arribemos a la tierra prometida? Pedíamos libertad sin ira y al final nos han dado ira sin libertad.  No era esto, en verdad, no era esto.





Juan Luis Franco – Viernes Día 19 de Mayo del 2017



jueves, 18 de mayo de 2017

Pérez-Reverte y los veladores de La Campana






El gran Arturo Pérez-Reverte anda estos días por nuestra Ciudad para participar en un ciclo de conferencias de la Fundación Cajasol.  El lema es “Literatura y Guerra Civil” y, para un servidor, escuchar a este cartaginés universal siempre es una gozada y un ejemplo de dignidad y coherencia (otros, legítimamente, pensarán lo  contrario).  El autor, entre otras excelentes novelas, de”La piel del tambor” es un enamorado de Sevilla y desde hace treinta años la visita asiduamente. Le gusta caminar por el Centro de nuestra Ciudad y sentarse placidamente a ver pasar la vida sevillana en un velador de la Confitería La Campana.  Su gozo en un pozo pues ha notado con una buena dosis de cabreo que todos los veladores de La Campana han desaparecido como por arte de magia (municipal). Como muchos sevillanos no se explica que la aplicación de las leyes se mueva entre el todo o el nada. Como decía mi abuelo...”Ni calvo ni con siete pelucas”.  Bien está que las normativas están para cumplirlas y bien cierto es que la saturación de veladores en el entorno de La Campana se nos mostraba excesivo. Como quiera que suelo pasar cada mañana por ese entorno tengo una opinión de primera mano para constatar que muchas veces había que caminar sorteando veladores (Don Quijote sorteaba molinos de vientos y los sevillanos/as sorteamos veladores). La saturación de veladores en algunas zonas céntricas de la Ciudad es insostenible (dixit calle Mateos Gago) y era evidente que en muchos casos los propietarios de algunos establecimientos se pasaban la normativa por “el Arco del Triunfo”. Parece ser que la Confitería La Campana (de los pocos establecimientos centenarios que le quedan a Sevilla y con un escrupuloso respeto a su configuración original. Fue fundada en 1885) ponía últimamente once veladores. Bien cierto es que esta cantidad lo podíamos considerar excesiva pero se podía permitir al menos que se pusieran la mitad de los mismos y no situarse en el cero patatero. Mientras tanto, y a la espera de que en las dependencias municipales se resuelve este “velatorio” problema, se debía habilitar un solo velador y ponerlo a disposición de Arturo Pérez-Reverte. No podemos agraviar a gente de tanto talento que, de manera voluntaria, eligieron a Sevilla como su lugar de querencia. Esta fidelidad y este cariño sin cortapisas se merecen al menos un velador en La Campana (bueno, uno para él y otro para el Rey, que para eso esta Confitería sevillana es proveedora oficial de la Casa Real Española).





Juan Luis Franco – Jueves Día 18 de Mayo del 2017



miércoles, 17 de mayo de 2017

Crítica y críticos






La crítica flamenca (como la de cualquier actividad artística) con la “competencia” de las Redes Sociales se encuentra actualmente en horas muy bajas.  Poco, o nada, puede influir ya un crítico flamenco sobre el devenir de una grabación o las distintas actuaciones en directo que se programen.  Los aficionados y estudiosos flamencos de esta hermosa ciudad a la que llaman Sevilla hemos tenido la suerte de contar (en el ayer y en el presente) con excelentes críticos que mucho nos han despejado sobre las grandes incógnitas de este Arte parido y amamantado en Andalucía. Un glorioso ayer donde en Sevilla escribían (o hacían radio y televisión) del Flamenco y sus circunstancias talentos de la talla de José Antonio Blázquez, Emilio Jiménez Díaz, Miguel Acal, Paco Herrera, Manuel Curao, Amos Rodríguez Rey (hermano del “Beni de Cádiz”).... Grandes estudiosos y grandes comunicadores que nos enseñaron a los buenos aficionados todos los entresijos (con sus virtudes y defectos) de este Arte tan nuestro como ya definitivamente universal.  Hoy la crítica sevillana flamenca, en cuanto a talento y conocimientos se refiere, goza de una salud más que envidiable. Con Manolo Bohórquez (“El Correo de Andalucía”) a la cabeza tenemos motivos para reconocernos en el bagaje intelectual, la perseverancia y la desmedida afición de críticos como Juan Vergillos (“Diario de Sevilla”) y Alberto García Reyes (“ABC”).  Luego están gente del talento de Antonio Ortega que se nos configura como uno de los “francotiradores” más brillantes del periodismo flamenco actual. Pero ¿que leen y que piensan hoy los jóvenes aficionados al Flamenco?  ¿Sirve ya la crítica para contextualizar nuestras dudas y certezas?  ¿Pueden influir en el devenir comercial de una grabación o de un espectáculo? Sinceramente y cosa que lamento los viejos esquemas de la critica flamenca ya han pasado a mejor –o peor- vida. Los tiempos cambian y con ellos terminamos cambiando todos nosotros.  Hoy las Redes Sociales se han convertido en los grandes gurús de la comunicación social (¿también cultural?) y, para lo bueno y lo malo, lo que no figura en ellas prácticamente no existe. Un síntoma más (¿y van?) de que mi generación flamenca se va difuminando un poco más cada día.  Es verdad que nada es (era) para siempre.





Juan Luis Franco – Miércoles Día 17 de Mayo del 2017



lunes, 15 de mayo de 2017

Sinatramanía






Debo reconocer sin complejos que fue pasado los cincuenta años de edad cuando empecé a descubrir y a aficionarme a la inmensa obra (tanto en calidad como en cantidad) de Frank Sinatra. En la actualidad en mi archivo dispongo de una amplísima discografía de este genio tan irrepetible como recordado.  Este cantante de mágicos mundos sonoros y melodías inolvidables a quien alguien certeramente le puso de apodo “La Voz”.  Sinatra fue el “Crooner” de todos lo “Crooners”. Ha sido para la eternidad el mayor genio de la música ligera. Su manera de modular cada frase era –y lo será eternamente- un canto a la exquisitez más genuina. Su vida, en lo personal y lo artístico, fue el compendio de muchas vidas.  Su paso por el Cine no estuvo exento de algunas excelentes interpretaciones sobresaliendo su papel como Maggio en “De aquí a la eternidad” (1953) por el que recibió un Oscar al mejor actor secundario. Sus innumerables biografías lo definen de una manera tan variopinta y contradictoria que, como ocurre con todos los verdaderos genios, siempre tienen como antídoto su inmenso talento. Ese era incuestionable. El gran amor de su vida fue Ava Gardner (bella entre las más bellas) por la que siempre sintió una pasión verdaderamente arrolladora. Era un hombre con una fidelidad insobornable hacia sus grandes amigos (con un cierto complejo ante la talla seductora de Dean Martin y el porte aristocrático de Peter Lanford) y con un trato exquisito hacia todas sus amantes. Coqueteó con “La Mafia” y su canción “Strangers in the Night” “(“Extraños en la Noche”) se nos configura como una de las mejores canciones de todos los tiempos.  Difícilmente pasa un día sin que escuche a Frank Sinatra y ya forma indisoluble de mi cultura sentimental.  Ayer, 14 de mayo del 2017, se cumplieron 19 años de su fallecimiento.  Eterno Sinatra.





Juan Luis Franco – Lunes Día 15 de Mayo del 2017



viernes, 12 de mayo de 2017

Futuro sin porvenir






“Vivimos de alquiler,

el tiempo no nos pertenece”

- Dennis Lehane -

-           

Estos tiempos que nos ha tocado vivir son complejos por estar repletos de incertidumbres y desosiegos. Los seres humanos basculan –o al menos debían hacerlo- entre las experiencias del pasado y las expectativas del futuro.  El presente siempre es un paréntesis entre lo vivido y lo que está por vivirse.  Ahora ya todo se enmarca en un preocupante presente y un incierto futuro. Para muchas personas salvar el día a día se ha convertido en su principal preocupación y saben que planificar el futuro es algo que solo está al alcance de la demagogia de los políticos.  Me he preocupado estos meses de leer algunos ensayos interesantísimos de expertos internacionales (evidentemente también nacionales. Imprescindible no perderse “Entrada en la barbarie” de Juan Ramón Capella) llegando a la triste conclusión de que el futuro y el progreso para el común de los mortales  no irán cogidos de la mano. No se trata de contextualizar el pesimismo sino de elaborar tesis realistas que, partiendo de donde y como estamos, nos permitan cambiar el rumbo y el sentido de las cosas. Lamentablemente las reivindicaciones y posibles “soluciones” van a estar en manos de “populistas” de todo cuño y condición. Europa está siendo ninguneada por políticos oportunistas con la aquiescencia de socialdemócratas y liberales-conservadores. En España los “nacionalistas” periféricos someten a nuestro país (¿existe todavía nuestro país?) a todo tipo de chantajes y presiones. Andalucía (nuestra sufrida y querida Andalucía) seguirá formando parte del furgón de cola de la vieja Europa. Progresar, lo que se dice progresar, aquí solo lo harán los que van dentro de la máquina de vapor. Todo, absolutamente todo, envuelto en las enredaderas de las eternas promesas incumplidas y los líderes de mentirijillas. No solo es que corran malos tiempos para la lírica sino que la lírica ya forma parte de la cultura de nuestros abuelos.  ¿Futuro sin porvenir?; ¿Porvenir sin futuro?  La pregunta, como siempre, está en el viento.  Mal vamos cuando en este país una Ministra se encomienda a la Virgen del Rocío para solucionar el grave problema del Paro y otra lo hace a Nuestra Señora de Loreto para que los aviones no tengan problemas técnicos. Lo confunden todo con la vana esperanza de confundirnos a todos nosotros. Puede que sea verdad que la Fe mueve montañas pero no pueden justificar su inoperancia con nuestras creencias más profundas. Ya sobran estas permanentes sobredosis de demagogia.  El mañana es hoy y, lo peor, es que ya también es el ayer.





Juan Luis Franco – Viernes Día 12 de Mayo del 2017



jueves, 11 de mayo de 2017

Agustín Gómez



Foto:
 

Desgraciadamente ya viene siendo habitual que la mañana, en el arranque de los días que nos quedan por gastar, nos traiga malas noticias.  A través de la radio (mi medio prioritario de información) me llega hoy la triste noticia del fallecimiento del gran flamencólogo cordobés Agustín Gómez.  Había nacido en Montilla en 1939 y su vida siempre transcurrió entre su familia, sus incontables amigos, su actividad como maestro y la gran pasión de su vida: el Flamenco. La trayectoria de este flamencólogo cordobés sabio, de mirada limpia, de verbo fluido y escritura preclara se nos antoja realmente ejemplar. Fundador y primer director de la Cátedra de Flamencología de la Universidad de Córdoba. Socio fundador del  Ateneo cordobés. Miembro activo del Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba. Más de treinta años ejerciendo la critica flamenca sin renunciar a su profesión como docente. Gran impulsor de peñas flamencas en la provincia de Córdoba (era hijo de Rafael Gómez “El Lucero”, de ahí el nombre de la Peña Flamenca El Lucero de Montilla, fundada en 1952).  Numerosas son las publicaciones flamencas que Agustín Gómez nos deja como fiel y firme testimonio de sus grandes conocimientos flamencos y humanos. Imaginar el flamenco cordobés sin la gran aportación de Agustín Gómez se nos presenta como una misión imposible.  Desde la Córdoba de sus amores y desvelos supo proyectarse hacia los cielos infinitos del Arte Jondo. Reconozco que siempre tuve una gran admiración hacia la vida y la obra de este cordobés nacido en Montilla para la vida y el Flamenco.  Descansa en paz Maestro que seguro tendrás un sitio de privilegio en la Tierra Prometida. 

 

 

Juan Luis Franco – Jueves Día 11 de Mayo de 2017

 

miércoles, 10 de mayo de 2017

Extraños en el Paraíso






Los dos templos más importantes de Sevilla (a saber: la S.I. Catedral y la Iglesia Colegial del Divino Salvador) son en la actualidad más museos artísticos/culturales que templos de la Cristiandad.  Esto no es ni bueno ni malo sino algo acorde con los tiempos que nos ha tocado vivir.  Sus visitas generan fuertes ingresos y ya lo dejó escrito para la posteridad don Francisco de Quevedo y Villegas: “Poderoso caballero es don Dinero”. Quedan en estos templos dos reductos para la oración, el sosiego y la templanza que son en el caso del Divino Salvador la Capilla del Señor de Pasión y en la S.I. Catedral la Capilla Real donde recibe y atiende la Virgen de los Reyes. Me gusta, al menos un día a la semana, adentrarme en los laberintos sentimentales del Salvador y parar el tiempo (mi tiempo) de los relojes y las prisas.  Mi gozo en un pozo. Mientras estoy sentado intentando adentrarme en mis vericuetos más verdaderos y profundos no dejan de pasar a izquierda y derecha toda una legión de turistas haciendo fotos por doquier.  Constatar, eso si, que son personas muy civilizadas y guardan el respeto que tales sitios reclaman y merecen.  Estamos instalados en una sociedad donde la fotografía forma parte de las actividades y los sitios más dispares. En EEUU (de donde dimanan todas las modas) existen en los tanatorios unas salas de proyecciones donde se emiten documentales o diapositivas sobre las distintas etapas del finado. Pronto, a que dudarlo, veremos por estos lares entierros con imágenes incorporadas del difunto. Ya todo es virtual y los que se niegan –nos negamos- a pasar sin cortapisas por el aro tecnológico somos tachados de obsoletos y trogloditas.  Ya, desgraciadamente, somos extraños en el Paraíso.  





Juan Luis Franco – Miércoles Día 10 de Mayo del 2017



lunes, 8 de mayo de 2017

Damisela




Dulce néctar de naranja mandarina
fruta prohibida del árbol de la vida,
damisela celeste en la verde ventana
moviendo su abanico en duermevela.
Era un poema de Rafael de León
en una hoja mustia y seca por el tiempo.

Lleva tantas cuentas de rosario
que hasta ha perdido la cuenta;
sus labios nunca fueron pecadores
y se agrietan sin besos de locura.
La llevan y la traen como una dolorosa
que busca bajo palio la calle en primavera.

Otros decidieron su triste destino
entre consejos, rezos y plegarias.
Varada en su playa quedó atrapada
sin Ulises que venga a rescatarla
de los dioses hechos a medida.

Damisela celeste de agua clara
que lleva la dignidad por lontananza
hoy daría su orgullo cual moneda
por un revoltijo de sabanas de seda.
Ellos siempre le hablaban de su cuna
cuando ella, damisela, solo quería
hablar del mundo solitario de su cama.



Juan Luis Franco -  Lunes Día 8 de Mayo – 2017

domingo, 7 de mayo de 2017

PSG






“Nadie es culpable de no nacer en Sevilla”

- José María Izquierdo –



Sevilla es lo que es y lo que entre todos hemos querido que sea. Un “Parque Temático” donde el turismo se ha convertido en nuestro principal y único referente dinamizador económico. Eso que pomposamente se conocía como el “tejido industrial” ni está ni se le espera. Hemos cambiado el I+D por el PSG (Paella, sangría y gazpacho).  Nuestros máximos referentes municipales (Juan Espadas y Antonio Muñoz) hacen lo que pueden para reconducir esta nueva situación y, además, entiendo que lo hacen de manera positiva. No podemos culpar a los paraguas de los efectos de la lluvia.  Nuestra reciente y pasada Feria ha sido todo un éxito de afluencia y convivencia. Eso está bien. Los cambios introducidos han sido bastante acertados y en una Ciudad exponencialmente turística la Feria de Abril es su máximo referente. Compruebo cada mañana en mis diarios paseos que la afluencia de turistas va en aumento y que los mismos son personas muy civilizadas. Casi todas tienen en lo económico un perfil medio-bajo y son bastante receptivas a lo que Sevilla les ofrece. No hay más pero tampoco menos.  El tipismo y los tópicos -para lo bueno y lo malo- de esta Ciudad son incombustibles al paso del tiempo y los tiempos. Pero nuestra realidad es la que es. Una Ciudad que tiene un pavoroso paro. Con muchos trabajos donde mandan los contratos basuras y los salarios miserables. Con desigualdades sociales cada día más evidentes. Con muchos de nuestros jóvenes más talentosos buscándose las habichuelas fuera de nuestras fronteras.  ¿Tiene la culpa de este estado de cosas el turismo?  ¿Pueden nuestros administradores más cercanos hacer algo más de lo que hacen? No seamos ingenuos y busquemos soluciones allí donde realmente puedan proporcionarse. Rebusquemos en nuestro ego de sevillanos complacientes que podemos hacer racionalmente por nuestras Ciudad.  Mírala cara a cara que es la primera....en llegar a La Campana.  Sevilla, una Ciudad hecha para la templanza donde siempre han mandado los mensajeros del desosiego.  Sevilla.... ¡ay Sevilla! 





Juan Luis Franco – Domingo  Día 7 de Mayo de 2017



viernes, 5 de mayo de 2017

La casa del sol naciente






Recuerdo que la primera vez que escuche “La casa del sol naciente” por “The Animals” debía rondar los veinte años de edad.  El disco me lo prestó un amigo de la sevillana calle Abades al que su trabajo en la Telefónica lo llevó muy joven destinado a tierras catalanas. Como con tantos le perdí la pista con el paso de los años y sus circunstancias colaterales.  Es de las canciones que me han dejado una huella más profunda y me retrotrae a una época bucólica en el fondo pero tremendamente ilusionante en las formas.  Entonces disponía como único artilugio para escuchar música un pequeño tocadiscos de la marca “Philips” que funcionaba a pilas. Ya en la audición del quinto o sexto disco había que cambiárselas pues empezaba a perder velocidad en sus revoluciones.  Mi padre, una persona cuyas aficiones musicales nacían y morían con el cante Flamenco, no lograba entender que a un hijo suyo le pudiese gustar aquella música que, aparte de no entender sus letras, sonaba (en sus palabras textuales) como unas pelea de perros. Sinceramente no resultaba fácil armonizar en aquella etapa de mi vida mis distintos gustos musicales.  Pasarse por la tienda de discos que había en la Plaza de la Magdalena (“La esquina del Hotel Madrid”) y comprar un disco de “The Animals” y otro de “Canalejas de Puerto Real” dejaba algo descolocado a los dependientes. Siempre entendí desde muy joven que las aficiones y los gustos no tienen que ser homogéneos ni caminar en una sola dirección.  Ahora, con este mágico invento al que llaman Internet, suelo escuchar con frecuencia “La casa del sol naciente” y me sigue produciendo el mismo efecto que entonces. Cuando las canciones se introducen con firmeza en tu espacio sentimental nada ni nadie puede condenarlas al olvido y el ostracismo. Forman un parte activa de nuestro equipaje existencial y allí estarán hasta que el de arriba tire de la cuerda. Prisas por mi parte ninguna.





Juan Luis Franco – Viernes Día 5 de Mayo del 2017



miércoles, 3 de mayo de 2017

Trincheras flamencas






“Me interesa el flamenco

si está con la cultura y la sabiduría,

si está con la ignorancia,

la estupidez y la bufonería

no me interesa”

- Enrique Morente -



Cuando ya el Flamenco está configurado junto con el Jazz como la música de raíz más importante del mundo y, por ende, se le abren los principales teatros todavía, en la tierra que le vio nacer, se le sigue ignorando.  Recuerdo cuando en Antena-3 se hacía a finales del pasado año un balance de los grandes artistas de la música desaparecidos en el 2016.  Se nombraba a Prince, George Michael, David Bowie, Leonard Cohen o a Manolo Tena y se obviaba de manera escandalosa que ese mismo año también habían fallecido artistas tan fundamentales del Flamenco como Juan Peña “El Lebrijano”, José Menese o Juan Carmona “Habichuela”. Esto no representa ninguna novedad pues de sobras es sabido que para las cadenas privadas el Flamenco no existe. Tan solo en el caso de ser artistas con una fuerte presencia mediática son referenciados.  Lo triste es que las cadenas públicas que sostenemos con nuestros impuestos también aplican esta injusta vara de medir. A la clase política, salvo honrosas y contadas excepciones, solo le interesa el Flamenco para un ratito de fiesta en una casa en el Rocío, una caseta de Feria o una fiesta privada. Los “señoritos andaluces” siempre cambian en las formas pero casi nunca en el fondo. Antes leían el “Arriba” y ahora leen “El País”. A las llamadas “criadas” del ayer hoy las llaman empleadas del hogar pero, a la postre, estas siguen quitando por una miseria la mierda que ellos producen. Entender, como ya se hace en el resto del mundo, al Flamenco como una máxima expresión de Arte y Cultura es todavía por estos lares una asignatura pendiente. Han sido muchos los artistas, estudiosos, promotores y aficionados que luchando contra viento y marea han conseguido elevar al Flamenco a los altares del Olimpo de lo artístico y cultural. En Andalucía y a pesar de los grandes e innegables avances conseguidos sigue siendo un gran desconocido para la mayoría de sus habitantes (¿cuantos andaluces sabrían distinguir una Soleá de una Siguiriya¿). El canal autonómico andaluz (¿la “nuestra” o la de “ellos”?) después de algunos atisbos que hacían concebir ciertas esperanzas ha “entregado la cuchara” con el Flamenco.  Están por otras labores de menores calados culturales y más proclives a la banalidad y a la horterada. Aquí seguimos –y seguiremos- algunos defendiendo desde nuestras “jondas trincheras” a este Arte parido y amamantado en la vieja, sabia, noble y castigada Andalucía.  Es algo que les debemos a nuestros mayores.





Juan Luis Franco – Miércoles Día 3 de Mayo del 2017





lunes, 1 de mayo de 2017

Y se fue a Sevilla




No puedo –ni quiero disimular- que cuando el mes de Mayo aparece en escena se alegra mi corazón con serpentinas de colores y sevillanas corraleras de antiguas Cruces de Mayo.  El día 13 de este mes me nació mi hija Alicia y el 8 lo hizo mi nieta Lola. Motivos más que suficientes para tener a Mayo entre mis meses predilectos. Cuando ya embocas el epilogo de tu existencia terrenal las fechas sentimentales configuran uno de los soportes donde poder librarte del naufragio (tengo tantos años como Martes Santos han transcurrido desde que nací).  Cobra ya una vital importancia el no dejar para mañana lo que puedas hacer hoy.  Si la salud, como es mi caso, todavía no significa un lastre puedes saborear (que es mucho) lo que la vida todavía puede ofrecerte.  Cantaba Sal Marina aquello de “Ay, Sevilla, Sevilla, se fue a Sevilla, Mayo vino a mi ventana y se fue a Sevilla”.  Va y viene dejándonos sus sombras encaladas para poder resguardarnos de las luces del mediodía. En Mayo tenemos recién estrenada todavía la nostalgia del paso de los días grandes de la Ciudad.  Siempre ha sido el mes de las flores que logran con sus aromas confundir lo tópico con lo típico.  Parece que fue ayer y ya lo es cuando La Candelaria pasó por La Alfalfa;  Pasión por calle Francos; el Señor de Sevilla por la Plaza de Molviedro y El Cachorro de Triana por la calle Pastor y Landero.  Mayo viene a rendirnos cuenta con la vida y sus circunstancias más bellas. Mayo vino a mi ventana y se fue, como hizo siempre, por la cornisa del Aljarafe. Mayo me dejó colgado en los cordeles de mi azotea dos nuevos cumpleaños para que, al final, mi vida cobre todo su sentido y dimensión.  Mayo....





Juan Luis Franco – Lunes Día 1 de Mayo del 2017



viernes, 28 de abril de 2017

Sanlúcar



“Por la calle de la Plata
yo vi tus ojillos negros
y por poquito me mata”

A Sanlúcar de Barrameda se arriba de tres posibles maneras. Desde Sevilla navegando a través de un río Guadalquivir (“Río de mi Sevilla / no te entretengas / que te espero en Sanlúcar a la mar inmensa / Con que desgana dejarás las orillas de tu Triana”) bañado de sueños imposible y de amores soñados en poemas del alma. Desde el Puerto de Santa María añorando “La arboleda perdida” de Rafael Alberti y a través del carril de las “Mirris” (“Desde Sanlúcar al Puerto / hay un carril / que lo habían hecho las Mirris / de ir y venir”). Desde Jerez por una ruta de viñedos de caldos ensolerados y de cantes tan añejos y puros como las botas de sus bodegas.  Se debe llegar siempre a Sanlúcar con el alba y se le da los buenos días al Coto de Doñana desde el barrio marinero de Bajo de Guía.  La mágica sonanta del maestro Manolo Sanlúcar y lo ecos rocieros de Sal Marina llenan el aire de los mejores soniquetes andaluces. Como antídoto para el alma buscar refugio al mediodía en el placer de saborear ese oro líquido llamado Manzanilla. Un camino recto y sin subterfugios para estar en paz con Dios y los hombres. Ver, en sus lentos atardeceres, como se muere la tarde desde la playa de Las Piletas es comprobar como mueve el Sumo Hacedor su divina paleta de colores. La madrugá sanluqueña es un canto a la nostalgia de los paraísos soñados y perdidos. Sus calles en la penumbra de la noche nos invocan a tiempos pasados donde el esplendor llegado vía ultramar convocaba a toda la aristocracia española. La noche sanluqueña alcanza su cota de máximo esplendor cuando Encarnación “La Sallago” canta por Toná desde el mirador flamenco del Barrio Alto.  Sanlúcar, donde el reloj de la Plaza del Cabildo marca siempre la hora de la Baja Andalucía.  


Juan Luis Franco – Viernes Día 28 de Abril del 2017


miércoles, 26 de abril de 2017

El mismo saco



Las distintas edades del ser humano donde se encuadra la niñez, juventud, madurez y vejez solo son homologables en cuestiones sociales/corporativas y nunca en el plano generacional y/o individual. Por ejemplo: existen niños con sus necesidades más que cubiertas y otros pasan hambre. ¿No estamos hablando de niños en ambos caso?  Cuando decimos que en España tenemos a la generación de jóvenes más preparada de nuestra Historia decimos una verdad a medias. Lo correcto sería afirmar que, efectivamente, existe un segmento de nuestra juventud con una más que excelente formación y que son premiados con la “movilidad exterior” (dixit doña Fátima Báñez). No se es sabio por el simple hecho de ser viejo ni tampoco díscolo ni lerdo por ser joven. Los problemas y las situaciones se homologan mediante la mala praxis política y social que sitúan a las distintas generaciones ante disyuntivas tendentes al desosiego.  El Paro juvenil es una lacra con unas connotaciones numéricas más acusadas que el Paro endémico que padecen millones de españoles/as. Las mujeres trabajadoras de cualquier edad ganan (desarrollando los mismos trabajos) bastante menos que los hombres.  Por tanto debemos hablar de niños que comen a diario y de otros que no lo hacen.  De jóvenes que buscan a través de un proceso formativo un futuro (que nunca termina de llegarles) y de otros que han decidido que, visto lo visto, es mejor pasar de todo y de todos. De hombres y mujeres trabajadoras que perciben unos salarios claramente discriminatorios. De personas mayores que gracias a sus ingresos son atendidos en todas sus necesidades y de otras con pensiones bajas que ven pasar los días entre la incertidumbre y el desaliento. ¿Un mismo saco para todos? Puede, pero con múltiples agujeros.  Generalizar nunca ha sido bueno ni tampoco justo.


Juan Luis Franco – Miércoles Día 26 de Abril del 2017


lunes, 24 de abril de 2017

Arte, Cultura y Poder





A la memoria de José Menese



Que el mundo del Arte y la Cultura nunca se hayan llevado bien con el Poder establecido no solo es bueno sino que además es estrictamente necesario e imprescindible.  Los Gobiernos (es decir los políticos que nos gobiernan) siempre tienen una cierta tendencia a obviar los problemas de la gente en beneficio de sus propios intereses partidistas. Si hacemos un somero repaso de las promesas electorales de cualquier Partido y la plasmación de las mismas una vez conseguido el Poder el resultado es verdaderamente frustrante. Cuando un artista o un escritor se hacen “amigo” de un político (se puede ser amigo de la persona pero no solamente del cargo que ocupa) está prostituyendo el Arte o la Cultura que dicen representar. Los políticos se muestran en no pocas ocasiones como “conseguidores” de favores de los que luego suelen pasar facturas. He visto en el Mundo del Flamenco a artistas que se pasaban todo el día mendigando favores (subvenciones / ayudas) por los despachos de nuestros “administradores”. Estaban vendiendo su necesaria independencia por “un plato de lentejas”.  Los rebeldes que se negaban a pasar por el aro de la Administración eran –y son- tratados de manera injusta siendo marginados sistemáticamente. Como nos referimos al Flamenco como muestra vale un...bordón (de una guitarra). Cuando murió José Menese (un rebelde insobornable) ningún alto cargo de la Junta de Andalucía se pasaron a rendirles sus respetos a familiares y amigos por la Puebla de Cazalla.  En la muerte de otros artistas más dóciles con el Poder fueron todos los cargos en fila india a sus exequias fúnebres. Los artistas se deben prioritariamente a su Arte y después a la gente receptora del mismo. Desgraciadamente se cuentan ya por legión los artistas, escritores y periodistas “domesticados” por el Sistema.  Lo de “el que se mueva no sale en la foto” es hoy una triste realidad. Pero una buena foto no consiste solamente en el encuadre y la calidad de la misma sino más bien que puede representar en el necesario campo de la Libertad de hombres y mujeres. El contrapunto y el antídoto contra los desmanes de los gobernantes siempre estarán en la ética del mundo del Arte, la Cultura y el Periodismo. Si estos nos fallan ya estaremos irremediablemente perdidos.  





Juan Luis Franco –  Lunes Día 24 de Abril del 2017