sábado, 15 de octubre de 2011

El “Sueño andaluz” de la Bejazz







“Lo Música se ha vuelto elitista porque los políticos no han hecho lo necesario para que haya educación musical”

- Daniel Barenboim -

Se, por propia experiencia, que “sacar” al mercado un nuevo trabajo discográfico se nos antoja en la actualidad no ya como algo realmente complicado, sino más bien como un auténtico milagro. La música, la buena Música y no la de “usar y tirar”, ha sido relegada al terreno de lo insustancial por una Sociedad proclive precisamente a eso: a vivir prisionera de la insustancialidad. Sensibilidad y buena música van -o debían ir- cogidas de la mano por los tortuosos senderos de la existencia humana. Dios a través de la Naturaleza propició que la música brotara de una forma natural. El trinar de los pájaros al amanecer; el viento silbando entre los árboles; el rumor de las olas del mar; el crepitar de los troncos ardiendo suavemente en los días invernales; el repicar de la lluvia en los cristales en tardes otoñales o, el suave y compartido rezo de monjas en Conventos de Clausura, como ejemplo paradigmáticos de que la música está inventada y, solamente espera que el hombre la ordene sin alterar su sentido espiritual de alma adormecida. Posiblemente, confundir ruido con sonido, haya sido a lo largo de los tiempos una de los mayores empecinamientos de los seres humanos. Conviene no confundir el origen y significado de las cosas: el ruido siempre termina en tormenta; el sonido tiende a crear la necesaria paz espiritual. Estos días, para gozo de los que todavía creemos firmemente en la necesidad de alimentarnos espiritualmente a través de la Música, la Banda marchenera de “La Bejaz” estrena nuevo disco y nueva propuesta musical. Han conseguido –una vez más- armonizar los sonidos del Flamenco con los del Jazz. “Sueño Andaluz” se llama este nuevo regalo que el Grupo que lidera el incombustible Javier Carmona nos hace a los buenos aficionados. Sonidos que nos llegan desde Marchena para que nos embriaguemos con el dulce néctar de las cosas bien hechas y paridas desde las profundidades del alma. Aquí, en este Pueblo, no tomó cuerpo y forma el Arte; aquí fue el Pueblo el que se hizo íntegramente Arte. Ningún andaluz que se precie debía de sustraerse del placer de visitar pausadamente este querido terruño. Marchena, créanme, es mucho Marchena. Son diez temas, como diez soles de la campiña sevillana, los que configuran esta más que recomendable grabación de “La Bejazz”. Cuentan con la inestimable colaboración de Enrique de Melchor (grande por si mismo y por la herencia de su padre el recordado “Melchor de Marchena”). También se “pegan su vueltecita” por este excelente trabajo discográfico Juan Parrilla y Alba Carmona. “Coro de Voces Blancas” para situar a la buena música en el contexto alado de la inocencia. Jesús Solano le aporta su necesaria y hermosa dosis de poesía en movimiento. Tiene –tenemos- en García Lorca un referente inexcusable para que lo poético y lo musical configuren un solo cuerpo sentimental. Emilio Parrilla, sienta Cátedra de su Arte, con una portada tan original como novedosa. No existe en la música del alma más credo que el talento. No hay fronteras que no rompan los abrazos compartidos en las notas de los pentagramas.

De Charlie Parker a Jorge Pardo; de Tete Montoliu a Chano Domínguez; de B.B. King a Paco de Lucía, en definitiva, Jazz y Flamenco unidos por el talento de los músicos con alma. Sin ellos el ejercicio de vivir sería tan solo un simulacro de subsistencia.

De esta forma, “La Bejazz”, han conseguido cerrar el círculo mágico de las cosas hechas al compás de los latidos del corazón. Al final les ha salido un disco donde el título lo dice todo: “Sueño andaluz”. No existe, ni existirá, forma más hermosa de soñar Andalucía que con la Música, la buena Música, y la Poesía.
Resumiendo: Marchena; Flamenco; Jazz; Fusión; Sentimiento; Músicos con Alma…. ¡Demasiado como para no buscar por la vía de urgencia un buche de Manzanilla! A vuestra salud, siempre a vuestra salud, ¡Músicos andaluces!

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